La disciplina en los niños. Reglas a tener en cuenta

Ratio:  / 5
MaloBueno 

Ayudar al niño a que se comporte de una forma socialmente y éticamente aceptable para su edad y nivel de desarrollo es una parte esencial de su crianza. La disciplina es una herramienta para conseguirlo

No hay una forma universal de educar y criar a un niño, pero si seguimos las directrices de la Academía Americana de Psiquiatria del niño y adolescente podemos aconsejar lo siguiente:

  • Generalmente los niños quieren complacer a sus padres, por lo tanto los padres tienen que aprovechar este deseo para que respondan positivamente a las actividades disciplinarias.
  • Cuando los padres demuestran su alegría y aprobación por el buen comportamiento, este se refuerza. 
  • Cuando los padres demuestran su desaprobación por el comportamiento peligroso o desagradable al niño pequeño, hay mayor posibilidad de que cuando sea mayor, se comporte bien.
  • Los actitud de los padres no puede dejar lugar a dudas sobre el cariño hacia el hijo y sus buenas intenciones
  • Los padres no deben perder el control cuando están enojados. Un grito de prohibición puede ser adecuado para uno niño mayorcito que está a punto de cometer una acción peligrosa, pero nunca para un bebé. En caso de niños mayores y adolescentes, hay que dejarles claras las reglas.
  • Evitar que el mal comportamiento comience es más fácil que ponerle fin.
  • En una sociedad heterogénea y multicultural hay diferentes maneras de criar un niño.; pero hay una serie de comportamientos que van contra la ética, el respeto hacia los demás y el respeto a la sociedad donde se vive, que tienen que ser universalmente reprobados.
  • Hay que procurar evitar las ocasiones de que hagan cosas recriminables (por ejemplo, no dejando cosas de valor, frágiles o peligrosas al alcance de pequeños)
  • Estimular la curiosidad hacia actividades como pintar, mirar cuentos, hacer rompecabezas...
  • El dominio de sí mismo o auto-control no ocurre automáticamente o de repente. Los niños pequeños necesitan que sus padres los guíen y apoyen para que comiencen el proceso de aprender a controlarse. El auto-control corrientemente comienza a los seis años. Cuando los padres guían el proceso, el auto-control aumenta durante los años escolares. Los adolescentes pueden todavía experimentar y rebelarse, pero la mayor parte de ellos pasa por este período y llega a ser un adulto responsable, especialmente si desde temprana edad han experimentado un buen entrenamiento.

Artículos relacionados:

¿Cómo enseñar disciplina en los niños pequeños?

El castigo como herramienta educativa.