Zumos de frutas, néctares, bebidas refrescantes… en la infancia

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 Empezaremos definiendo cada uno de ellos:

Los jugos o zumos  de frutas, son productos en los que el 100% de su composición es zumo de fruta natural, es decir, los sólidos solubles de fruta que contiene el producto serán iguales a los contenidos en la fruta. Lo ideal es consumirlos frescos y lo antes posible, para que no alteren sus sustancias vitales. No usar edulcorantes, recordemos que las frutas tiene su propia azúcar, denominada fructosa. Se pueden encontrar también embasados, pero para que se consideren zumos deben tener las mismas característica, o sea 100% zumo de fruta.

Al quitar el agua se obtiene concentrado de jugos de frutas. Para su consumo deben constituirse mezclando con la cantidad de agua indicada por el fabricante, obteniéndose de esta manera un producto semejante al jugo de la fruta que declaran contener. Tiene aditivos incorporados como: endulzantes naturales o artificiales, antioxidantes, antiespumantes y acidulantes. 

Los néctares, contienen al menos un 20% de sólidos solubles de fruta, es decir, sólo un porcentaje de ellos corresponde a jugo de frutas y el resto es agua. Pueden contener hasta 200 gramos por kilo de azúcares en el producto base y también aditivos.

 Las bebidas de frutas contienen al menos un 10% de sólidos solubles de la fruta que se declara. Es decir casi no tiene fruta. Más bien están elaborados en base a agua, azúcar y aditivos. Algunos en vez de agua, llevan leche en su composición

Los refrescos, o bien no contienen jugos de frutas o se les ha añadido algo de concentrado en su preparación, siempre inferior al 10%. Contienen aditivos, espesantes, colorantes, saborizantes, edulcorantes, naturales o artificiales y otros aditivos. Los encontramos en forma líquida como las conocidas bebidas gaseosas o en polvo para recomponer con agua.

Los zumos son vistos por la sociedad "como nutritivos", y los padres, en general, no imponen ninguna limitación en su consumo. Su excesiva ingesta conlleva una serie de riesgos, por lo que vamos a hacer una serie de consideraciones sobrelos mismos.

Recomendaciones  de las sociedades científicas sobre estos productos 

  • Los zumos no deben ser introducidos en la dieta de los lactantes antes de los 6 meses de edad, ya que no ofrecen beneficios nutricionales en esta edad.
  • Los zumos de fruta no son equivalentes nutricionalmente a las frutas naturales al carecer de fibra y no estimular la masticación. No tienen ninguna ventaja nutricional ni suponen una mejora de los hábitos dietéticos sobre la fruta natural, por lo que ésta es aconsejable ofrecerla desde los 6 meses de vida, primero como puré o triturada y después troceada o entera.
  • La ingesta diaria de zumos debe ser limitada a 70 a 120 ml en niños de 1 a 6 años y para niños de 7 a 18 años de edad 200 a 250 ml diarios.
  • Los niños deben ser estimulados a comer las frutas completas para satisfacer las necesidades diarias de las mismas (vitaminas, minerales y fibra).
  • Los niños no deben disponer de zumos con cierres fácilmente manejables que les permitan consumirlos libremente a lo largo del día. No se les debe ofrecer jugos al acostarse.
  • Los zumos de frutas no ofrecen beneficios nutricionales sobre las frutas completas El uso excesivo de jugo de frutas puede asociarse a diarrea, flatulencia, distensión abdominal y caries.
  • En caso de zumos comercializados, Debe asegurarse siempre que sean pasteurizados,de acuerdo con la actual legislación, ya que en los no pasteurizadas existe el riesgo de contenido de gérmenes patógenos.
  • El agua y la leche deben seguir siendo las bebidas fundamentales del niño y el adolescente, mientras que los refrescos deben ser una opción de consumo ocasional, dada su baja calidad nutricional.

Consideraciones sobre los zumos y las bebidas refrescantes

Al igual que los refrescos, los zumos pueden contribuir al desequilibrio energético La falsa idea de que no son alimentos, pueden llevar a tomarlos como sustitutos del agua  con un excesivo aporte de energía y azúcares simples.

Pueden ser causantes de diarrea crónica dada la cantidad de sorbitol de algunos zumos y la alta osmolaridad tanto de los zumos como de las bebidas refrescantes con una relación fructosa-glucosa elevada.

No son adecuados así mismo en el tratamiento de la diarrea aguda. En este caso hay que utilizar sales de rehidratación oral, siguiendo las recomendaciones de la European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology, and Nutrition (ESPGHAN).  Las bebidas refrescantes son inadecuadas por tener insuficiente glucosa, sodio y osmolaridad (es el caso de los refrescos lights y las gaseosas) o por excesiva osmolaridad y elevada relación glucosa/sodio con sodio insuficiente para el grupo de las colas, tés y bebidas isotónicas. Tampoco los zumos de frutas son adecuados por el excesivo contenido en hidratos de carbono y escaso sodio, con lo que puede favorecer una hiponatremia y la malabsorción de hidratos de carbono

El consumo elevado de zumos de frutas y bebidas refrescantes, muchos de ellos densos en energía y bajos en valor nutricional, pueden desplazar el consumo de alimentos y bebidas de alta calidad nutricional como la leche.

Su consumo elevado aumenta el riesgo de obesidad y al mismo tiempo de malnutrición, al desplazar alimentos que aportan principios inmediatos necesarios para el crecimiento.

El consumo elevado de zumos por su contenido en azúcar y ácidos, y de bebidas refrescantes por el de azúcar añadido, pueden producir caries dental, sobre todo si se administra por biberón, como pacificador o inductor del sueño, o se consumen entre comidas.

El consumo elevado de bebidas refrescantes, sobre todo las colas por su alto contenido en fosfatos y cafeína y escaso en calcio pueden favorecer un cociente calcio/fósforo inadecuado, con riesgo de un contenido mineral óseo  bajo.

Bibliografía de interés:

http://www.elsevier.es/es/revistas/revista-espa%C3%B1ola-nutricion-humana-dietetica-283/consumo-zumos-frutas-marco-una-alimentacion-saludable-13156558-documento-postura-2010

http://apps.elsevier.es/watermark/ctl_servlet?_f=10&pident_articulo=13048086&pident_usuario=0&pcontactid=&pident_revista=37&ty=102&accion=L&origen=elsevier&web=www.elsevier.es&lan=es&fichero=37v58n06a13048086pdf001.pdf

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