Fisiología del sueño. Diferencias entre el niño y el adulto

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fases_del_sueoMediante el registro electroencefalográfico, se han podido determinar dos tipos de sueño: Uno es el denominado sueño MOR (movimientos oculares rápidos), o en inglés, REM, caracterizado por el rápido movimiento ocular que se produce, y el sueño no MOR o no REM, sueño de ondas lentas, caracterizado por la ausencia del movimiento ocular.

Mientras dormimos, nuestro sueño pasa por diferentes etapas.

Fase NO REM:

  • Etapa 1 (Adormecimiento): es un estado de somnolencia que dura unos minutos. Es la transición entre la vigilia y el sueño. Se pueden dar alucinaciones tanto en la entrada como en la salida de esta fase. (5% del tiempo total del sueño).
  • Etapa 2 (Sueño ligero): Disminuyen tanto el ritmo cardíaco como el respiratorio. Sufrimos variaciones en el tráfico cerebral, períodos de calma y súbita actividad. Es más difícil despertarse que en la fase 1. (50% del tiempo).
  • Etapa 3: Fase de transición hacia el sueño profundo. Pasamos unos 2 - 3 minutos aproximadamente en esta fase.
  • Etapa 4 (Sueño Delta): Fase de sueño lento, las ondas cerebrales en esta fase son amplias y lentas así como el ritmo respiratorio. Cuesta mucho despertarnos estando en esta fase que dura unos 20 minutos aproximadamente. No suelen producirse sueños. (20% del tiempo total del sueño).

Fase REM

Se llama también sueño paradójico. El cerebro está muy activo, el tronco cerebral bloquea las neuronas motrices de manera que no nos podemos mover. REM proviene de los vocablos ingleses "Rapid Eye Movement" debido al característico movimiento de los globos oculares bajo los párpados. Ésta es la fase donde soñamos y captamos gran cantidad de información de nuestro entorno debido a la alta actividad cerebral que tenemos.

A lo largo de la noche el sueño lento (NREM) se alterna con sueño paradójico (REM). El total del sueño paradójico es un 25% del sueño. En esta fase se muestra una actividad cerebral semejante a la de la vigilia.

Una vez terminado el sueño REM, se da por finalizado uno de los ciclos  y vuelve a darse todo el proceso cuatro o cinco veces durante la noche, volviendo a pasar por cada una de las fases anteriores

 

 Diferencia biológicas entre el sueño del niño y el adulto

La duración habitual del sueño experimenta variaciones en el transcurso de la vida. Podemos distinguir diferencias asociadas a la edad que afectan a todos los sujetos por igual y variaciones debidas a factores individuales (nutrición, ejercicio físico, etc..).

En la evolución asociada a la edad aparecen diferencias cuantitativas y cualitativas.

  • Diferencias cuantitativas

Un niño recién nacido duerme entre 16 y 20 horas; tiene de 5 a 6 periodos de vigilia-sueño y fracciones de sueño de 3 horas de duración. A los 3 meses el número de horas dedicadas a dormir se reduce a 14-15 horas aproximadamente. El bebé cada vez duerme más por las noches aumentando de esta forma la vigilia durante el día. A los 6 meses duerme unas 14 horas, la mayor parte por la noche, aunque todavía sigue haciendo dos periodos de sueño al día. A medida que el niño crece el número de horas que necesita dormir se va reduciendo y, la mayoría, no precisa dormir durante el día y si lo hacen es con siestas de poca duración.

  • Diferencias cualitativas

     En los bebés el sueño paradójico ocupa un 50% del total del sueño. En la edad adulta este porcentaje se reduce al 20-25%.
    Esta fase, según la mayoría de expertos, tiene una función de maduración, siendo la razón por la que los bebés pasan en ella más tiempo. La explicación, pues, es meramente biológica.

    En cuanto a la proporción de sueño profundo y sueño ligero, se sabe que el sueño profundo de un adulto ocupa el 80% del tiempo y el sueño ligero un 20%, mientras que en un niño el sueño ligero ocupa la mitad del tiempo que pasa durmiendo.

    En el adulto medio, el ciclo completo de sueño tiene una duración aproximada de 90 a 100 minutos. Por el contrario, en los bebés este ciclo tiene una duración aproximada de 47 minutos, y aumenta a 50 minutos entre los 3-8 meses de edad.

    Por último, el tiempo que transcurre desde que nos dormimos hasta que entramos en sueño REM presenta algunas diferencias según la edad. En los niños menores de dos años se observa un sueño precoz, es decir, la fase REM o sueño paradójico aparece a los 30-45 minutos, por el contrario en edades superiores aparece a los 100-120 minutos aproximadamente.

     

    Factores externos en la calidad del sueño (causas extrínsecas)

    A parte de todos estos factores mencionados anteriormente y que obedecen a ciclos biológicos determinados por el propio desarrollo hay que considerar una serie de diferencias individuales que pueden influir en el sueño tales como la nutrición, la fatiga física y mental, etc.

    Algunas investigaciones relacionan el aumento del apetito con un incremento de la cantidad total de tiempo que dormimos. Otros autores relacionan el triptófano (aminoácido presente en las proteínas de origen animal: productos lácteos) con un efecto indoctor o facilitador del sueño.

    En el lado contrario, el consumo excesivo de bebidas excitantes (coca-cola, café, té e incluso el chocolate negro) así como el alcohol dificultan la conciliación o mantenimiento del sueño. Es importante, pues, verificar si existe este tipo de hábitos puesto que es en la edad adolescente cuando se inicia su consumo.

    La fatiga física suele requerir mayor necesidad de sueño de ondas lentas (sueño profundo) y la fatiga mental una mayor proporción de sueño paradójico. Por tanto, el cansancio influye en el sueño.
    Otros factores a mencionar son las condiciones físicas de la cama, habitación, ruido, luz, temperatura, estación del año, etc. y que deberán ser también valoradas a efectos de si son susceptibles de cambio o mejora cuando constituyen parte del problema.