La escarlatina, mitos y verdades

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La escarlatina no es una enfermedad del pasado

Cuando le dices a unos padres que su hijo está afecto de escarlatina, a veces reaccionan mal, porque tienen la idea de una enfermedad grave; en otras ocasiones te preguntan ¿Pero eso aún existe?

Pues bien, si que existe, pero gracias a la penicilina, tiene un  tratamiento eficaz y no se puede considerar una enfermedad grave

La escarlatina se produce por la infección  de una bacteria, el estreptococo A. La puerta de entrada más habitual es a través de la garganta (faringo-amigdalitis), pero también puede entrar en el organismo a través de la piel, por una herida o una infección de la misma. Podemos tener la confirmación diagnóstica mediante el test rápido de detección de estreptococo en faringe, en caso de que esta sea la puerta de entrada.

El contagio es directo, de persona a persona, por eso los nuevos casos aparecen de uno en uno, aunque ocasionalmente pueden aparecer pequeñas epidemias, que afectan a varias personas simultáneamente, generalmente en escuelas.

El estreptococo responsable de la escarlatina, libera una substancia llamada toxina. Los anticuerpos que el organismo fabrica contra esta toxina, son los responsables del sarpullido. Afecta sobre todo a niños entre 2-10 años. En adultos es muy rara. El periodo de incubación (desde el contagio hasta la aparición de los síntomas) es de 2-4 días

Manifestaciones clínicas

El primer síntoma suele ser fiebre alta que aparece bruscamente; sin embargo, la existencia de fiebre poco elevada no descarta esta enfermedad. Se puede acompañar de: vómitos, escalofríos, dolor de cabeza y de garganta. Uno o dos días más tarde se inicia una erupción o sarpullido rojo (escarlata), formado por puntitos o elementos muy pequeños, inicialmente en el cuello, parte superior del tronco y axila, que más tarde puede generalizarse a la cara, abdomen y extremidades. Suele respetar el triángulo naso-labial. Es característica la aspereza de la piel, por eso se habla de “papel de lija”. Se dice que la escarlatina se podría diagnosticar con los ojos cerrados. Habitualmente no pica. Estas son las características más habituales del exantema o rash, pero se dan también casos atípicos con muy poca manifestación cutánea o al contrario, con una erupción muy aparatosa y pruriginosa, sobre todo en niños con dermatitis atópica.

En la escarlatina, la lengua puede tener un aspecto rojo brillante cubierta con una película o revestimiento blanquecino (saburral), que cuando se desprende deja la lengua roja como una frambuesa. Las amígdalas suelen estar aumentadas de tamaño, rojas, con o sin exudado blanquecino

La fiebre y el malestar ceden en un par de día con el tratamiento, pero la erupción dura una semana o incluso más. Al desaparecer el exantema, puede acontecer la descamación de la piel, sobre todo en manos y pies.

El tratamiento consiste en antibiótico, derivados de la penicilina salvo en alergias, durante 10 días.

A pesar de que la mayoría de las enfermedades que se acompañan de exantema en los niños son de causa vírica, esta no lo es. Es importante tratarla para evitar complicaciones.

El enfermo puede contagiar hasta 48-72 horas después del inicio del tratamiento con antibiótico. Durante este tiempo, por tanto no deberá tener contacto con otros niños.