Mi hijo se ha puesto enfermo. ¿Cuanto tiempo tiene que estar sin ir al cole?

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Esta es una cuestión que se plantea hoy día por tres motivos fundamentales: la mayor vigilancia y control de las enfermedades infecciosas, la escolarización obligatoria y el trabajo de la mujer.

Es obvio que antes, cuando el niño estaba enfermo, se quedaba en su casa, hasta que se encontraba sin síntomas de enfermedad. En la actualidad, se controla al máximo el absentismo escolar y las madres no pueden faltar al trabajo, tantas veces y tantos días como su hijo se pone enfermo. Tampoco, por desgracia, la mentalidad familiar ni la de las empresas permite turnarse al padre o a la madre, para cuidar a su hijo enfermo. Por todo ello, se han establecido unas normas mínimas, guiadas por el sentido común unas veces, y otras, establecidas por los Departamentos de Salud.

En primer lugar y por sentido común, mientras el niño se encuentre mal para desplazarse, tenga fiebre o vómitos y diarrea continuos, o cualquier otro síntoma que le impida una actividad intelectual normal, no debería asistir a clase. Su estado impide un buen rendimiento, aumenta notablemente el trabajo de los profesores y entorpece las clases.

Por otro lado, la enfermedad puede ser contagiosa, y en este caso, ya existen unas normas establecidas por los Departamentos de Salud de las diversas autonomías, basados a su vez en estudios sobre la contagiosidad y tiempo de contagio de las enfermedades infecciosas.

Habrá que tener en cuenta también, que cada colegio puede tener en su reglamento, unas condiciones de admisión, que pueden diferir unas de otras, pero que a veces impedirán que el niño asista a clase.

A continuación, iremos desarrollando los diversos casos que se pueden plantear

  1. Las diarreas, unas veces, son de contagio fecal-oral, es decir, se tocan las heces, se manipulan alimentos, se contagia. Pero hay muchas diarreas, habitualmente víricas en las que su aparición es variable de unos niños a otros, y su transmisión es principalmente por vía inhalatoria, al igual que muchos otros virus, aunque se contagien también por vía fecal-oral. También dependerá de si el niño lleva pañal o no: es más fácil que contagie un niño autónomo que va la WC solo, que un niño con pañal, que es cambiado por la cuidadora, que tendrá cuidado de lavarse bien las manos después del cambio de pañales. Sin embargo, a veces se les niega la admisión a éstos, porque el problema se hace más evidente que en el caso del niño que va solo al aseo. En general, aquellas en las que el pediatra haya hecho un coprocultivo (análisis de las heces para buscar el germen causante), no deberán asistir a clase hasta 48 horas de haber normalizado las deposiciones.
  2. Respecto a las enfermedades que se transmiten por la saliva, por vía inhalatoria (al respirar inhalamos gotas microscópicas de saliva del que tenemos enfrente), la exclusión será, habitualmente, en función de la gravedad de la infección. De todos es sabido que un niño que asista a la guardería, puede tener una pequeña infección respiratoria cada 10 días, y prácticamente, tendrá mocos todo el curso escolar. En general, estas infecciones serán leves aunque se contagien. Incluso es difícil evitar la transmisión, ya que los contactos, se contagian desde unos días antes de que aparezcan los síntomas. De cualquier modo, el niño ha de estar sin fiebre y sin dificultad respiratoria para ir al cole. Otra cosa son las circunstancias en las que se encuentre la familia y las normas de admisión de cada centro. Pero no se le puede pedir al pediatra un “papel que diga que lo que tiene el niño no es contagioso”, porque la mayoría de las veces, sería falso.
  3. Las enfermedades con llagas en la boca, suelen ser muy contagiosas, pues el niño no traga la saliva por el dolor y babea mucho. Es muy posible que no se le admita en la guardería, aunque no revista gravedad (por ejemplo, el “boca, mano, pie”). En el caso de estomatitis herpética no debe asistir (fiebre muy alta, muchos días y dolor intenso).
  4. En general, los exantemas (sarpullido) con fiebre, no deben entrar al colegio sin antes comprobar su importancia y contagiosidad. Hay exantemas víricos que suelen ser leves para el niño (por ejemplo, rubeola, eritema infeccioso) pero que si contagian a una embarazada de menos de 4,5 meses, pueden producir una alteración en el feto. El Eritema Infeccioso (“virus de la bofetada”) no precisa aislamiento, ya que en general, solo se manifiesta en la fase de exantema y ya no es contagioso. La rubeola, requiere aislamiento hasta 7 días después de aparecer el exantema; el sarampión, 4 días. En el caso de la varicela unos 6 días o antes, si están todas las costras en fase seca. La escarlatina, al ser una enfermedad bacteriana, solo requiere aislamiento de un día después de iniciado el tratamiento antibiótico.
  5. Parasitosis: No deben asistir hasta que se hayan normalizado las deposiciones. Los portadores asintomáticos pueden ir al cole. En el caso de los oxiuros (lombrices pequeñitas blancas) pueden ir en cuanto tomen el tratamiento.
  6. Enfermedades bacterianas: En el caso de amigdalitis estreptocócica (“anginas”) o escarlatina, ha de estar un día completo con antibiótico antes de poder asistir a clase. Del mismo modo, el resto de enfermedades bacterianas, (por ejemplo neumonía), una vez iniciado el tratamiento, dejan de contagiar. Otra cosa es la conveniencia de ir o no al colegio, dependiendo del estado general y del tipo de afección y sus posibles complicaciones.
  7. En el caso de enfermedades contagiosas de la piel (tiñas, sarna, piojos) no requieren aislamiento, siempre y cuando hayan iniciado tratamiento y se cuide que no haya contacto íntimo piel-piel, y que no se compartan objetos, prendas de vestir, toallas, peines, etc.
  8. Las conjuntivitis si son de causa vírica se regirán por el mismo cuadro viral que las acompaña, no tienen tratamiento específico y pueden durar 15 días o más. En caso de conjuntivitis bacterianas (secreción purulenta), pueden acudir al colegio cuando hayan hecho 2 días de tratamiento antibiótico.