Cuestiones generales sobre vacunas en la infancia

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¿Qué son las vacunas?

 Las vacunas son preparaciones que una vez administradas provocan en el niño que las recibe inmunidad frente a la enfermedad contra la que se ha vacunado. Esto significa que el niño no desarrollará esa enfermedad cuando entre en contacto con el germen que la causa, ya que mediante la vacunación su organismo habrá producido anticuerpos específicos.

Gracias al desarrollo y administración de las vacunas algunas enfermedades como la difteria o el tétanos casi han desaparecido en las poblaciones con altos índices de vacunación y otras como la viruela han sido erradicadas. La vacunación generalizada ha representado un hecho revolucionario durante el siglo XX, disminuyendo enormemente la mortalidad infantil.

El efecto o inmunidad que confieren las vacunas persiste a lo largo del tiempo. Para que así sea se deben completar las dosis de vacunas que marca el calendario, tanto las iniciales como las de recuerdo. Por ejemplo en el caso de la vacunación antitetánica infantil para que un niño esté bien vacunado se le deban administrar 3 dosis en el primer año de vida (2-4 y 6 meses), otra dosis en el segundo año (18 meses), otra entre los 4 -6 años y una los 14 años. A partir de aquí seguirá la pauta del calendario del adulto.

Algunas vacunas producen también lo que se conoce como inmunidad colectiva .En el caso de enfermedades que se transmiten de persona a persona, el hecho de que muchos niños hayan recibido la vacuna evita la propagación de la enfermedad entre individuos ya que pocos enferman al estar vacunados.

¿Qué hay que tener en cuenta antes de vacunar a un niño?

 -La edad: no deben administrarse las vacunas antes de la edad aconsejada para ello, excepto en situaciones excepcionales como un brote epidémico.

-El estado de salud del niño: se puede vacunar al niño con una enfermedad leve y aunque esté realizando un tratamiento, aunque se aconseja esperar si tiene fiebre superior a 38,5ºC o tiene una enfermedad en sus inicios para evitar reacciones adversas y para asegurar la efectividad de la vacuna.

-La vacunación previa. Siempre que haya recibido una dosis de vacuna, aunque no se hayan respetado los plazos del calendario no se debe repetir dicha dosis.

-Las reacciones previas a las vacunas. Si se ha producido una reacción alérgica grave no se administrará otra dosis de vacuna. En caso de haber tenido una reacción local a una vacuna o fiebre se administrará la dosis con normalidad.

¿Dónde se administran las vacunas?

 En el muslo los primeros meses y en el brazo en niños más mayores.

¿Se pueden administrar varias vacunas al mismo tiempo?

Casi todas las vacunas pueden administrase simultáneamente sin problemas. En caso de retrasos en la vacunación es preferible una administración simultánea que demorar la vacunación pendiente por más tiempo.

¿Qué precauciones debemos tener tras la vacunación? 

Observar la aparición de fiebre o reacción local. En caso de fiebre se administrará Paracetamol a las dosis indicadas. La fiebre suele aparecer en las primeras horas y durar como máximo 48-72 horas. No se aconseja administrar el Paracetamol de manera preventiva, pues la mayoría de los niños no van a presentar fiebre.

En caso de reacción local, si el punto de inyección está rojo y algo caliente aplicar frío local, siempre protegiendo la piel del niño.

¿Dónde se registran las vacunas?

Además del registro que se realiza en la historia clínica del paciente siempre se anotará la vacuna en el carnet de salud infantil. Es muy importante que los niños siempre acudan a la consulta pediátrica con su carnet de vacunaciones y se realice el registro. No hay que olvidar que en España cada comunidad autónoma tiene su calendario vacunal propio, por lo tanto saber exactamente que vacunas tiene administradas un niño nos facilita el trabajo y evita errores vacunales cuando se dan cambios de domicilio, comunidad autónoma o país.

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