Puerperio saludable

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Autores: Ana Bergua y Begoña Marzal

El puerperio es el periodo comprendido desde el parto a la recuperación física de la madre. Se considera que dura unos cuarenta días, por eso a este periodo se le denomina normalmente la cuarentena.

El puerperio inmediato, las primeras 48 horas tras el parto, la madre lo pasa en el hospital. Si su estado general es bueno se le da el alta a su domicilio, generalmente 72 horas tras el parto.

Tras el alta hospitalaria si el parto ha sido normal y no se presenta ninguna complicación se aconseja una visita de control a los 40 días, normalmente es la comadrona quién lleva a cabo la visita. 

Cuidado de las mamas

La madre al ser dada de alta debe haber recibido apoyo en el hospital y debe saber como amamantar a su hijo. Aún así puede tener dificultades una vez en el domicilio, las más comunes son:

Dificultad para que el niño mame bien y vacíe el pecho- La mayoría de los recién nacidos se enganchan bien al pecho desde el principio y succionan con fuerza.

En algunos casos esto no sucede, son bebés poco activos, que se duermen rápido cuando maman, con dificultades para despertar y adquirir un ritmo de mamar y dormir. En estos casos suele haber  dificultad en la lactancia tanto para que se instaure como para que se mantenga. Se aconseja a la madre que los estimule mucho para que no se duerma enseguida cuando se le pone al pecho y que controlen el horario de las tomas para que se alimenten y vayan aumentando de peso, al principio debe hacer ocho tomas al día como mínimo.

A veces estos bebés necesitan más controles de lo habitual hasta que su ganancia ponderal es adecuada y la lactancia funciona con normalidad.

Grietas en el pezón- Para prevenirlas hay que tener una buena técnica de amamantamiento: el niño colocado barriga contra barriga, siempre con toda la areola mamaria en la boca y no cogiendo solo el pezón y con el labio inferior revertido. Es aconsejable amamantar en diferentes posiciones a lo largo del día, esto también ayuda a que no se forme una grieta.

Si la grieta existe la mejor cura es la misma leche materna pues tiene propiedades cicatrizantes y desinfectantes. Es importante que el pezón y la areola no estén húmedos entre las tomas, se puede dejar el pecho al aire libre  unos minutos varias veces al día. Hay que evitar también que el niño esté todo el día mamando. Una vez se haya alimentado retirarlo del pecho. Todas estas medidas contribuirán a la cicatrización de las grietas.

Las grietas producen dolor y a veces hacen que la madre deje de dar el pecho

Muchas madres no tiene a quién recurrir a la hora de pedir consejo o plantear sus dudas. El comadron/a, enfermera/o  pediátrica o el/la pediatra son los profesionales que en estas circunstancias pueden ayudar observando como amanta la madre, corrigiendo errores y aclarando dudas.

Mastitis-Es una infección localizada en la mama .Se debe aconsejar a la madre el vaciado de las mamas para prevenir esta situación. Se reconoce porque el pecho está hinchado, caliente y  doloroso y debe tratarse con antibióticos. No contraindica la lactancia. Esta complicación es poco frecuente.

Higiene

Se debe dar una ducha diaria.

No es aconsejable limpiar pezones y areolas antes o después de las tomas. La ducha diaria y protegerse con la misma leche materna será cuidado suficiente.

Se desaconseja el baño hasta seis semanas tras el parto para evitar infecciones.

Descanso

Es importante que la madre pueda descansar, especialmente los primeros diez días tras el parto en los que se encuentra más débil. Esto no siempre es compatible con las demandas del bebé, por lo que se tiene que tener previsto y contar con alguien que le ayude en el cuidado del recién nacido y así poder descansar cuando lo hace el bebé.

A medida que la madre recupera su estado físico y  la lactancia empieza a tener un ritmo horario, es más fácil para la madre poder descansar y afrontar con más energía el cuidado del bebé.

Alimentación materna

La madre debe seguir una alimentación equilibrada, como durante el embarazo.

No hay que hacer restricciones de alimentos que puedan dar mal sabor a la leche, excepto si se comprueba que generan rechazo en el bebé.

Es importante mantener cinco comidas al día y beber entre horas, una restricción de líquidos puede afectar a la cantidad de leche producida.

Durante la lactancia puede ver que aumenta su apetito. Generalmente está indicado comer en función del apetito de la persona siempre que no haya obesidad.

Tras el parto no se deben hacer dietas para adelgazar, la figura se recuperará por si sola en cuestión de meses. Las dietas deben dejarse para cuando se haya dejado de dar el pecho.

Eliminación

Son frecuentes los problemas de estreñimiento tras los partos y a veces causan muchas molestias a la mujer.

Hay que intentar prevenirlo con una ingesta abundante de agua, frutas, verduras y hortalizas y la movilización precoz tras el parto.

Medicamentos

La mayoría de los medicamentos de uso común son compatibles con la lactancia. La madre debe saber que puede tomar en caso de necesidad, no debe automedicarse y debe avisar si es visitada por algún médico de que está amamantando par evitar prescripciones inadecuadas.

Ejercicio y relaciones sexuales

Tras la cuarentena puede reiniciarse la actividad física habitual si no hay contraindicaciones médicas.

Es importante ejercitar la musculatura del suelo pélvico tras le parto para prevenir la incontinencia, muy frecuente en las mujeres y que puede aparecer tras un parto.

Tras el parto, la madre puede salir a pasear con el bebé en cuanto se sienta bien y le apetezca.

Se pueden reiniciar las relaciones sexuales cuando ya no haya pérdida de sangre vaginal y el flujo sea claro. Al principio puede resultar algo molesto.

Emociones

Tras el parto es frecuente que la madre presente inestabilidad emocional: ganas de llorar, sentimientos de falta de apoyo, etc. Generalmente esto desaparece, aunque a veces la madre puede  llegar a desarrollar una depresión que necesite tratamiento. Si la madre ve que su estado emocional no mejora debe buscar ayuda profesional.