Embarazo saludable: recomendaciones generales

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Autoras: Ana Bergua y Begoña Marzal

Control sanitario

Desde el principio del embarazo, incluso antes si es posible, es muy importante solicitar atención médica. En nuestra comunidad autónoma los equipos de atención  al embarazo están formados por ginecólogo y comadrona y entre los dos profesionales realizan todo el seguimiento del mismo y también del posparto.

No se debe faltar a las visitas ni dejar los controles analíticos pues puede resultar comprometida la salud fetal y la materna.

Alimentación

El embarazo es una buena oportunidad para mejorar los hábitos alimentarios.

Una buena alimentación contribuye de manera importante a que la salud materna y fetal sean óptimas y favorecen un buen embarazo y parto. Se debe evitar la obesidad en la madre y también asegurar el aporte adecuado de nutrientes para un buen desarrollo del feto.

Se aconsejan:

-Cinco comidas al día en cantidades moderadas, no comer nunca en exceso. Es muy importante tomar un buen desayuno en casa, especialmente para las mujeres que trabajan fuera del hogar. Este número de comidas y la ingesta moderada ayudará a mantener el peso controlado.

-Se debe tomar 1,5-2 l de agua al día. Evitar bebidas dulces, bebidas con gas y bebidas estimulantes (café, té, colas).

-Evitar el consumo elevado de sal (conservas, precocinados, snacks,…)

-Evitar la bollería industrial, los precocinados y la comida rápida, por su elevado contenido en grasas saturadas.

-Procurar que la ingesta diaria de fibra sea adecuada para no tener problemas de estreñimiento. Además de tomar al día 5-6 raciones entre frutas, verduras y hortalizas es recomendable tomar el pan y los cereales integrales, tomar legumbre 3-4 veces por semana y tomar frutos secos en pequeñas cantidades varias veces por semana.

-Para mejorar síntomas que pueden aparecer como acidez, náuseas o vómitos, especialmente durante  el primer trimestre, es mejor  no tomar líquidos en ayunas, evitar los alimentos irritantes como té, café o picantes, comer siempre en pequeñas cantidades y evitar irse adormir antes de haber hecho la digestión.

Se desaconsejan:

-Embutidos crudos, patés, carnes o pescados crudos y quesos frescos o blandos o no pasteurizados.

-Pescados ahumados y pescados grandes como el emperador o  el atún. Es conveniente tomar pescado azul por las grasas que contiene, deben ser de  pequeño tamaño  como la sardina, el boquerón o el salmón.

Las raciones diarias recomendadas serían:

-Lácteos: 3 – 4 pueden ser desnatados o semidesnatados

-Cereales y tubérculos: 3-6

-Frutas: 2-3

-Verduras y hortalizas: 2-3

-Proteína (carne, pescado o huevo): 2 al día, lo recomendado es tomar cada uno de estos 3-4 veces por semana

-Legumbres   y frutos secos: 3-4 veces por semana mínimo

Dentro de cada grupo de alimentos se aconseja variar a lo largo de la semana, para que la dieta sea más variada y rica en nutrientes.

Se aconseja el consumo de aceite de oliva.

Los consejos siempre tendrán que personalizarse en función de la edad de la embarazada, su estado de salud, el consumo de fármacos, su índice de masa corporal, etc., por lo que es muy importante el control sanitario del embarazo.

Higiene y cuidado de la piel

Ducha diaria. Evitar los baños largos.

Es adecuado lavar la zona genital con jabones específicos 2 veces al días. Se deben evitar las duchas vaginales. Si hay flujo anormal o picor en la zona genital se debe consultar con el ginecólogo o la comadrona.

Hidratar la piel y proteger las zonas de riesgo (pechos, abdomen y muslos) con un producto antiestrías desde el principio.

Tener especial cuidado con la higiene dental, evitar comer entre horas los productos ricos en azúcar y lavar los dientes después de cada comida. Es importante hacer una visita de control al dentista durante el embarazo.

Proteger la piel del sol para evitar la aparición de manchas, especialmente en la cara. En verano no exponerse al sol entre las 12 y las 16 h.

Vestido y calzado

Llevar ropa cómoda y holgada. Evitar prendas que aprieten y dificulten la circulación venosa.

No usar tacones, tampoco se aconsejan los zapatos totalmente planos, y llevar zapatos  amplios y cómodos.

Descanso

Procurar descansar ocho horas al día. Mantener unos horarios estables para facilitar el descanso.

Evitar los viajes largos al principio y final del embarazo y tener en cuenta al programar actividades que el ritmo es más lento y se necesita más tiempo para recuperarse de la actividad.

Relaciones sexuales

En un embarazo normal no hay porque evitar las relaciones sexuales con penetración. Los cambios hormonales suelen modificar el deseo sexual en la mujer.

Ejercicio físico

Se debe hacer ejercicio físico de manera regular. El ejercicio mejorará el estado físico y mental de la futura madre  y también facilitará el trabajo de parto. El ejercicio se debe adaptar a las semanas de embarazo y el estado general de la madre.

No se deben realizar deportes de competición o ejercicios de gran intensidad.

Hay que tomar conciencia de los cambios corporales y aprender higiene postural tanto durante los esfuerzos como en reposo para evitar lesiones.

Evitar actividades o deportes de riesgo y siempre tomar las medidas de precaución necesarias en todas las actividades diarias.

Es recomendable asistir a las clases de preparación al parto en las que además de adquirir conocimientos sobre el embarazo, parto y cuidado del bebé se realizan ejercicios físicos y  de relajación.

Medicamentos

Conocer que medicamentos se pueden tomar en caso de dolor de cabeza o  resfriado y nunca automedicarse. Tomar exclusivamente lo recetado por un médico.

Avisar siempre a los sanitarios de la situación de embarazo, ante una exploración o ante la prescripción de fármacos.

Prevención de enfermedades y daños al feto 

Abandonar el tabaco en caso de ser consumidora .No estar en lugares donde se fume ni permitir que nadie fume en casa.

No tomar nunca alcohol durante el embarazo.

No consumir ninguna droga, ni en pequeñas cantidades.

Evitar estar en contacto con personas que tengan enfermedades infecciosas como tuberculosis, gripes, varicela, etc.

Ponerse las vacunas pendientes o recomendadas durante el embarazo o tras el parto según tipo de vacuna.

Evitar viajes a países con condiciones de clima o sanitarias que puedan afectar al embarazo. En caso de hacerlo estar bien informados de las medidas preventivas a adoptar: profilaxis antipalúdica, vacunas, consumo de agua y alimentos, mal de altura, etc.

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