Los jóvenes y el poder

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Muchos jóvenes piensan que la sociedad está gestionada por los mayores y que a ellos no les queda más que aprender y obedecer las normas. Y tal vez tienen razón.

Seguro que muchos también piensan que siempre ha sido así. Los mayores se identifican con los padres y los profesores y como que nacieron antes, tienen el derecho de imponer las normas a la siguiente generación.

Pero… ¿siempre ha sido así?

Hoy asumimos como normal que las personas vivamos más de 80 años e incluso 90 ó 100. Pero tan sólo hace 70 años, cuando se implantaron los primeros sistemas de jubilación en Europa, se consideraba que si habías llegado a 65 te merecías no trabajar más y que la sociedad (los trabajadores más jóvenes, en realidad) te mantuviese el resto de tu vida. Claro que pocos llegaban a cumplir 65.

Si nos vamos unos siglos atrás, veremos que en la Edad Media la esperanza de vida era de unos 30 años y por tanto no era habitual que los padres pudiesen imponer muchas normas a los hijos e hijas y tampoco había profesores, porque los jóvenes no tenían tiempo de formarse. Como mucho, algunos príncipes tenían un tutor, que sobre todo les enseñaba a montar a caballo y a manejar la espada, dos cosas que les podrían ayudar a alargar su vida unos añitos.

Pero… ¿por qué cuando miramos las ilustraciones de los libros de Historia no vemos a muchos jóvenes? ¿Dónde se han metido?

Hemos de tener en cuenta que la iconografía medieval no era de tipo realista, sino idealista. Y entonces era tan extraño ver a una persona con canas que la suponían automáticamente sabia. Por eso a muchos personajes relevantes los hemos visto siempre pintados con cabello y barba grises, lo que no era más que una señal de respeto del artista a la vez que un convencionalismo social.

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Representa un hecho histórico, la coronación del emperador Otón III por el Papa Gregorio V el 21 de mayo del año 996.

El Papa Gregorio V es el segundo por la izquierda. ¿Qué edad le supones?

Pues 24 años. Todo un viejo, claro.

El emperador, que ya hacía un tiempo había asumido el mando de media Europa, en este momento de su ceremonia de coronación estaba a punto de cumplir… 16. Hoy estaría en Primero de Bachillerato.

En cuanto a las chicas, no había diferencia, aunque como la Historia la han escrito sobre todo los hombres, acostumbran a pasar desapercibidas. No obstante, podemos mencionar a Marozia, una italiana que con sólo 15 años se convirtió en la amante del Papa Sergio III, del cual tuvo un hijo con 18 años. Esta carrera tan prometedora la llevó a influir directamente en la elección de seis Papas (entre ellos, su hijo, “elegido” per los cardenales cuando tenía 20 años y llamado Juan XI); a algunos de estos seis títeres los hizo matar (Juan X, León VI y posiblemente Esteban VII). Entretanto se casó tres veces con quien le convenía en cada momento y en Roma nadie hacía nada sin que ella lo aprobase.

Y si nos acercamos más en el tiempo y en el espacio (¡ojo, que Einstein ya dijo que eran relativos!), Jaime I el Conquistador fue rey a los 5 años (hoy cursaría P5), se casó justo cuando cumplía 13 (2º ESO), a los 14 (3º ESO) tuvo el primer hijo y también participó en la primera batalla y a los 20 se divorció, se buscó una amante oficial y después de una borrachera en casa de un amigo y tal vez como consecuencia de una apuesta, decidió conquistar Mallorca, y lo hizo en un santiamén.

Por tanto, no es que los jóvenes no puedan gestionar la sociedad, porque cuando ha sido necesario lo han hecho; es que ahora pueden disfrutar de un tiempo de preparación más o menos largo antes de hacerlo. Bien seguro que a muchos les parece demasiado largo, pero pensemos en los chicos y chicas de las “pateras” que no tendrán nunca esta oportunidad.

¡Aprovechémosla!