Conductas de los adolescentes que deben alertar

Ratio:  / 1
MaloBueno 

La importancia de los cambios físicos, mentales y conductuales que pueden aparecer en la adolescencia a veces nos pillan por sorpresa tanto a padres como a hijos y en ocasiones nos cuesta discernir ante una conducta, si es normal y aceptable para la edad de nuestro hijo o no lo es.

En algunas ocasiones son los amigos o los profesores los primeros que detectan cambios en el comportamiento, el estado de ánimo o el rendimiento escolar del adolescente

Debemos estar alerta ante la aparición de conductas que pueden indicar problemas importantes:

- Consumo de tóxicos ( alcohol, tabaco, cannabis,..). Se inicia cada vez en edades más tempranas.

Los signos que alertan sobre el consumo son:

  • Pérdida de peso.
  • Tos, problemas respiratorios, ojos rojos.
  • Fatiga, apatía, malestar.
  • Descenso del rendimiento escolar, problemas de concentración y de memoria.
  • Descuido en la higiene personal.
  • Cambios de humor, baja autoestima, culpabilizarse, menospreciarse.
  • Cambio de amistades.

-Trastornos alimentarios .Es muy importante supervisar la alimentación de los hijos, haberles creado buenos hábitos desde pequeños, compartir con ellos al menos una comida al día, asegurarnos de que desayunan y llevan bocadillo al colegio.

Nos debe alarmar:

  • Pérdida de peso importante, que dejen de ingerir algunos alimentos como pan, pasta, lácteos.
  • Vómitos tras las comidas.
  • Dolores de estómago, estreñimiento crónico.
  • Mal humor: tristeza, susceptibilidad, pérdida de contacto con los amigos.
  • Aumento de la actividad física.
  • Falta de menstruación.

cian - copia
-Trastornos del estado de ánimo y de ansiedad.

A esta edad los cambios de humor se consideran normales, pero nos debemos alarmar ante:

  • Tristeza, irritabilidad, agresividad, pesimismo o apatía persistentes.
  • Ideas de suicidio o muerte.
  • Que se menosprecien, se aíslen de los amigos, crean que no valen nada.
  • Baje su rendimiento escolar, pierdan el interés por estudiar o por el contrario se obsesionen con sus notas.
  • Insomnio.
  • Estén eufóricos, descontrolados en sus conductas , hablen sin parar o esten excesivamente activos.
  • Se quejen repetidamente de dolores y malestares.
  • Pérdida de apetito.
  • Desarrollen miedos o conductas de preocupación excesiva por estar enfermos.

 

-Trastornos de la conducta

  • Desobediencia, mentiras, respuestas violentas con agresiones físicas.
  • Faltas al colegio.
  • Robos.
  • Conductas sexuales impropias de su edad.
  • Conductas crueles, falta de conciencia del daño causado.

La convivencia diaria entre padres e hijos, el compartir espacio y tiempo y la preocupación sincera por su vida y su bienestar es la mejor manera de detectar problemas en su inicio y atajarlos cuanto antes.

Consultar a profesionales sanitarios o profesores ante la aparición de algún cambio en su conducta nos puede ayudar a reconocer el problema, su importancia y reconducirlo.

También los amigos juegan un papel importante. A veces son ellos los que pueden poner en guardia a los profesores y facilitar la detección de un problema importante.

Al mismo tiempo los amigos juegan un papel protector, si son responsables y tienen hábitos saludables, pueden potenciar entre ellos estas características.