Como preparar exámenes difíciles sin sucumbir en el intento

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Consejos a los estudiantes para mejorar el rendimiento en sus exámenes

Autores: Ana Bergua Burrel, Gemma Gibert González, Montserrat González García

Estas líneas están dirigidas a los estudiantes que se encuentren en épocas de exámenes.

No vamos a hablar de técnicas de estudio propiamente dichas (cosa que seguro ya han hecho vuestros educadores), sino de los factores ambientales que rodean al estudio y que pueden influir en el éxito o en el fracaso.

Nos vamos a imaginar una situación de estrés como es la preparación de las Pruebas de Acceso a la Universidad (selectividad), aunque los consejos son válidos para todos aquellos que preparan materias que requieren de muchas horas de estudio.

1-Planificación

Analiza todas las asignaturas que tienes que estudiar, la extensión y la dificultad. Calcula cuanto tiempo te puede llevar su estudio y repártelo entre los días que tengas para preparar los exámenes. Calcula dos tercios de este tiempo para el estudio a fondo. Un tercio para el repaso, y de éste, deja un día por asignatura al final para releer los esquemas o resúmenes que te hayas hecho. No postergues la planificación y el inicio del estudio aunque de entrada te parezca que tienes tiempo de sobras. Se trata en definitiva de una buena gestión del tiempo.

2-Organización

  • Responsabilidad y autonomía. Puedes pedir consejo, pero finalmente el que tiene que decidir como organizarse eres tú.
  • Regularidad.  Sé constante, estudia cada día. No te des atracones. En épocas de exámenes no hay fin de semana.
  • Concentración. Durante el tiempo de trabajo evita todo lo que te pueda distraer. Aplaza para el tiempo libre cualquier otra cosa. Que nadie te moleste; considérate como un profesional que está haciendo su trabajo. Si estudias con el ordenador desconecta las aplicaciones que te van enviando mensajes.
  • Marca prioridades .Asigna a cada área el tiempo de forma proporcional a su dificultad. Las asignaturas que requieren más esfuerzo y concentración, conviene hacerlas cuando estés más despejado. En cuanto a las áreas, los expertos recomiendan empezar por las de dificultad media (para ir cogiendo el ritmo), seguir con las difíciles y acabar con las fáciles. Aquellas asignaturas que requieren concentración y entendimiento (como las matemáticas), es mejor prepararlas con tiempo y sin prisas ya que es difícil calcular el tiempo que necesitarás.
  • Agenda: Escribe toda tu planificación y procura cumplirla. Si al final del día has conseguido marcar como realizadas todas las tareas pendientes, te podrás ir a descansar tranquilo y dormirás mejor. Cada vez que taches una tarea realizada sentirás una gran satisfacción.

3-Elección del lugar de estudio

  • Buena iluminación.
  • Una temperatura entre los 20 y 22º C.
  • Aislado, sin interrupciones, ni ruidos de familiares y amigos. Cierra la ventana y la puerta si te desconcentran.
  • Un mobiliario adecuado: mesa y silla de tamaño y altura adecuada para ti.
  • Posturas adecuadas: espalda recta, piernas paralelas, brazos apoyados sobre la mesa, y zona lumbar en el respaldo
  • Materiales ordenados y a mano.
  • Ropa cómoda.
  • Habitación aireada
  • No tengas en la habitación de estudio cosas que te distraigan o te tienten a dejar de estudiar (móvil, pda, cónsola….)

Si en casa no es posible conseguir estos requisitos es mejor trasladar el estudio a una biblioteca. Decide cuando hagas la planificación donde vas a estudiar, no es aconsejable ir cambiando.

4-Vida social

No es necesario el aislamiento, pero sí que tendrás que ponerte unos límites claros y cumplirlos.

Puedes dedicar un tiempo limitado, pongamos una hora al día para relacionarte con los amigos. Algunas sugerencias son:

  • Si estudias en biblioteca o salas de estudio de tu propio colegio, podéis aprovechar los ratos de descanso para el tentempié de media mañana o la merienda para compartirlos.
  • Podéis hacer juntos un poco de ejercicio, por ejemplo unas carreras, estiramientos o unos chutes o canastas.
  • Si estudias en casa también puedes quedar un rato para airearte con los amigos que vivan cerca de tu domicilio.

Intenta compartir la comida con tus familiares, o compañeros de piso pues te servirá de relax y distracción. Durante la comida debes relajarte y desconectarte un rato de los estudios, no lo consideres una pérdida de tiempo.

En cuanto al teléfono y las redes sociales, debes mantenerlos desconectados mientras estudias, podrías pactar con tus amigos un rato reducido al día para mandar o recibir mensajes. Esto te ayudará a no sentirte aislado ni ansioso por renunciar a una cosa a la que prácticamente todos los jóvenes os habéis acostumbrado. Avisa a tus amigos a qué hora estarás disponible.

Es importante rodearse de un grupo de amigos interesados en obtener buenos resultados. La complicidad y el apoyo mutuo os resultará de mucha ayuda.

5-Alimentación

En general trata de Comer sano, a horas regulares, evitando las comidas pesadas o largas horas con el estómago vacío

Evita comidas copiosas o ricas en grasas y bebidas carbónicas hipercalóricas que además del sobrepeso te provocarán digestiones pesadas y somnolencia.

El desayuno tiene que ser la comida más importante y completa.

Haz cinco comidas al día y evita picar entre horas. Nada de snaks, incluidos caramelos

Bebe agua en abundancia. Debes tener una botella en tu mesa de estudio para no tenerte que levantar a beber.

Evita los excitantes: café, té y colas.

No te creas las recomendaciones sobre substancias supuestamente milagrosas para la concentración o la memoria, te pueden jugar malas pasadas. Nada ni nadie puede estudiar por ti.

Igual que los deportistas tienen muy clara la importancia de la alimentación para su rendimiento, tú también tienes que estar en forma física para optimizar tu rendimiento intelectual.

6-Descanso.

El consejo general es que duermas 8 horas diarias; en caso de que vayas muy apurado de tiempo, lo puedes rebajar a 7. Si duermes meno, no rendirás durante el día. Si por falta de sueño tomas excitantes para mantenerte en alerta, gastarás más energía, puedes sentirte intranquilo y dado el efecto tardío de la cafeína (durante más de 6 horas) puede ser que te cueste conciliar el sueño por la noche. Si la falta de horas de sueño es repetida, llegarás agotado a la recta final. Piensa que la preparación de exámenes con abundante materia es como una carrera de resistencia, una maratón.

A la hora de dormir hay que mantener un entorno tranquilo y sin interferencias: tener el móvil desconectado, sin música ni televisión.

Durante el día también son necesarios los periodos de descanso. Cinco minutos cada hora y el momento de las comidas que hay que intentar que sea relajante (nada de comer un bocadillo delante del libro o el ordenador). Dejaremos también un espacio (podría ser una hora al día) para vida social.

No olvides el descanso ocular, parpadea con frecuencia y mantén la distancia adecuada al libro o el ordenador (aproximadamente la distancia entre la mano y el codo). De vez en cuando aparta la mirada del libro o el ordenador y cierra los ojos o mira a lo lejos.

7-Ejercicio

Es aconsejable mantener la actividad física habitual aún en épocas de exámenes. El ejercicio nos permitirá descargar tensiones y mejorará la capacidad de concentración. Si es imposible realizarlo entre semana, hacerlo el fin de semana para romper la monotonía del estudio. Mejor hacerlo en compañía.

Los estudiantes se ven afectados con frecuencia de dolores musculares, sobre todo espalda. Durante los 5 minutos de descanso que hemos hablado antes, debes hacer ejercicios de estiramiento, rotación de hombros y cuello, respiración y relajación. Estira sobre todo la musculatura cervical. Hay que hacer también ejercicios de relajación de la musculatura facial y sobre todo orbicular para evitar la cefalea tensional.

8-Colaboración familiar y del entorno

Pide la colaboración de las personas que te rodean durante esos días para que:

  • El ambiente de la casa sea positivo y que  motive al estudio.
  • Los horarios de comida sean regulares intentando si es posible comer acompañado para que este acontecimiento sea un momento de asueto y relajación.
  • Colaboren en que haya un espacio y ambiente en casa adecuado para el estudio. Ausencia de ruidos y elementos de distracción como la televisión
  • Procuren durante la época de exámenes no organizar reuniones en casa o actividades fuera a las que tengas que asistir y que te quiten tiempo de estudio.

Los padres deben ser conscientes del esfuerzo que está haciendo el hijo, valorarlo y hacérselo saber. Intentar rebajar, mediante su serenidad, el estrés que padece el estudiante ante los exámenes. Si hay ambiente de estudio y trabajo en casa el estudiante se sentirá acompañado.

El día del examen

Una cierta ansiedad antes del examen es normal. La adrenalina te ayudará a reaccionar y te estimulará positivamente.

Una ansiedad fuerte puede ser un indicador del miedo al fracaso que aparece en aquellos casos en que no se han preparado bien los exámenes, aunque puede aparecer en personas predispuestas a pesar de ir bien preparadas. Este exceso de ansiedad puede provocar errores en la lectura de las preguntas, confusión en las respuestas, lapsus mentales... que provocan un rendimiento menor al esperado en relación a los conocimientos.

Consejos para reducir al mínimo la ansiedad:

  • No hagas un esfuerzo desmedido el día anterior al examen. Menos aún la noche anterior a costa de horas de sueño.
  • Cumple tu programa de repaso.
  • Haz ejercicio físico el día antes. Te ayudará enormemente a ir relajado al examen. También alguna "actividad social moderada" puede contribuir a reducir sustancialmente la ansiedad
  • Dormir bien la noche antes.
  • No ir con el estómago vacío al examen. Desayuno energético pero no pesado. No tomes cafeína. Si los exámenes son de larga duración con descanso (como es el caso de la selectividad), llévate un tentempié, (por ejemplo un plátano) y agua.
  • Intenta pensar en el examen como una recompensa al esfuerzo y una liberación del esfuerzo que has concluido.
  • Practica técnicas de respiración y relajación antes del examen (la respiración puedes practicarla incluso durante el examen).
  • En el examen: lee las instrucciones y las preguntas cuidadosamente, haz un esquema de respuesta - borrador, etc.
  • Si te quedas "en blanco" en una pregunta, salta a otra. Si te quedas totalmente en blanco, relájate (lo has tenido que practicar ya antes) y respira con calma, piensa en algo agradable por unos momentos. Cuando te sientas mejor, vuelve a leer despacio la pregunta.

Ánimo y trabaja convencido de que TÚ PUEDES.

Si deseas hacer comentarios, sugerencias o preguntas sobre el tema puedes hacerlo en el Foro juventud. El reto de los exámenes